29 oct. 2010

You can Dance




Envueltos en neblina balsámica que droga los sentidos. El narcótico es la música que se desliza entre los cuerpos y se refleja en el brillo de las copas. La puerta se abre para dar lugar al momento y espacio preciso, you can dance.

Lo miras y te tientas, el deseo se incrementa. El mío también cuando la humedad visita la cavidad estrecha. Por mis piernas escurren los sentidos y el aliento. Las manos recorren la línea que traza la oquedad acuosa, con uno, dos, tres, cuatro.

Las separas para vislumbrar el abrir y cerrar de la dolce vita, te invita a entrar sin compasión ni beneplácito. La dolencia se presenta como la única opción apetecida.

El juego y el dolor son uno mismo y se conjugan en quejidos y jadeos, en un torbellino de abrir con fuerza hasta vencer la inercia.

Envidio lo que miras. Desespero por el hilo en el centro de la oscuridad abierta.

La espalda se encorva hacia bajo y ofrece el espacio.

De entradas por salidas sistemáticas nos llenamos en los lienzos, hasta que la fuerza te agote, hasta que el espasmo es insostenible.

Hasta quedar resquebrajado… y suspirar de deseo.


**La Maga**

8 oct. 2010

Tú, rebrote literario

Hoy me propuse regar mis letras. Despedirme, momentáneamente, de los cuervos con abrazo fraterno. Preguntaron revoloteando si tenían que irse lejos. Les contesté: ustedes ya estaban lejos desde hace más de un año completo. Y volando se fueron. Con la torpeza de mi gateo literario quiero decir que por ti voy escurriendo corazón por todos lados, por ti voy acompañando con risas los espacios, por ti la poesía se lee con singular encanto y por ti se moja de paz mi espíritu embriagado.

Por ti soy niña y mujer andando y por ti la madurez no sabe a desencanto. Por ti mi camino no se bifurca en el espacio, y tiende felizmente a quedarse a tu lado.

Por ti mis palabras hoy no tienen instrucciones de oscurantismo y llanto.

La Maga**