18 jul. 2008

Augurio de la carne decrépita


No existen grandes diferencias pues todos pueden ser compatibles en el momento en que las piernas se abren, se aspiran lo peces de la boca, se aferran las manos a la agonía de las redes, se inventan palabras de miel y azúcar, se recorren las células muertas, se adivinan los espasmos placenteros, se sonríe estúpidamente en escena, se funden lentamente en ternura aparente y se concluye en entrelazo de perfecto delirio putrefacto.

Qué hermosa es la consciencia y qué perra es la compatibilidad múltiple.

Qué suciedad embargan mis huellas dactilares, me doy cuenta cuando observo que hoy he decidido escurrirme asquerosamente y que las visiones ateas y embargadas de gangrena se retuercen a mis pies tras mi desencanto.

Dulce vicio de alcohol franco, de tabaco crudo, de heroína brava.


La Maga**


14 jul. 2008

Veces sin Pausa



Existen veces que me envuelven tus alas negras y tu sonrisa amarga de mirada angelical y entonces desvanezco en tu regazo emancipado de toda sensación cercana a la alegría con tus manos vaporosas de lluvia caída y desfallezco en palabras anímicamente entrecortadas que se elevan y se mezclan en aceite y descubro que quiero encontrarme con tus ojos de vampira para convertirme en polvo y entonar delicadamente todas las melodías solubles en sangre que se encuentran entrelazadas con estas sensaciones endemoniadas tan bien conocidas por tu cabellera de noche que teje redes húmedas enamoradas de mi corazón inerte rodeado de arterias en sequía congelada de tu más profunda pasión intensa eróticamente penetrante y sin pausas como este texto árido que se encuentra en desmayo congelado con hielo de tu ártico insensible y titiritero que mueve estos hilos con sarcástica dulzura de comparación creciente entre mi mística de alegría ambulante y mis días de avalancha y de tormenta de lluvia ácida y pulmones disecados en transpiración constante con ganas de dormir eternamente en lecho de plumas y seda caliente como analgésico de las sensaciones hirientes que tan bien tienden a reproducir tus eternos pasos en mi mente confusa y divergente a mis días de hada y tan cercanos a mis noches de sequía amarga que carcome cada célula espiritual y sumerge entre corales y arrecifes encantados mi felicidad enamoradiza que hoy permanece tan ajena a mis ojos y que intenta reflejarse en tu mirada vana y robar mi espiritualidad encapsulada para significar este desconsuelo que avanza sin pausas.

La Maga**