18 jul. 2008

Augurio de la carne decrépita


No existen grandes diferencias pues todos pueden ser compatibles en el momento en que las piernas se abren, se aspiran lo peces de la boca, se aferran las manos a la agonía de las redes, se inventan palabras de miel y azúcar, se recorren las células muertas, se adivinan los espasmos placenteros, se sonríe estúpidamente en escena, se funden lentamente en ternura aparente y se concluye en entrelazo de perfecto delirio putrefacto.

Qué hermosa es la consciencia y qué perra es la compatibilidad múltiple.

Qué suciedad embargan mis huellas dactilares, me doy cuenta cuando observo que hoy he decidido escurrirme asquerosamente y que las visiones ateas y embargadas de gangrena se retuercen a mis pies tras mi desencanto.

Dulce vicio de alcohol franco, de tabaco crudo, de heroína brava.


La Maga**


1 comentario:

angelerido dijo...

Muy cierto las cosas que conosco claro...
definitivamente eres muy buena.
saludos