12 jun. 2008

Une lettre pour une personne raisonnable


Te diré yo lo que no escucharás ni de su boca ni de sus manos.


Se alejó por que antes nunca se fue por completo, por que durante días y meses siguió delicadamente cada uno de tus pasos, como sombra, como ángel guardián, sin que tú lo notaras o supieras.


Antes se alejó por que tú se lo pediste y se mantuvo al margen reflejando señales a las que tú pudieras dar lectura.


Hace unos días decidió que se alejaba por que se descubrió ya sepultada, y los muertos sólo deben permanecer en el cementerio o en el cielo si se tiene un poco más de fe.


Se alejó por que descubrió que le dolía y sólo paleaba el dolor ese sentido que tiene de justicia.


Se alejó por que entendió que esperar no tiene sentido cuando no se sabe que se espera.


Concentró toda su energía – y así se lo dijo su arquetipo mayor – en despegar sus ojos de tu vuelo para entonces, sólo así, vivir la evolución aquella de la que se jacta y no ha logrado siquiera comenzar.


Y durante el breve lapso que duró su au revoir se encontró mintiendo a su coeur en francés, repitiéndose a lo largo de los día el diálogo eterno, una, dos, tres veces en todas sus versiones, en todos los escenarios, en cada postura:
-(Ton prénom), m’aimes-tu?
-Pour toujours.
-Sept.


Después del desvarío se vislumbró envuelta de respuestas y preguntas, pero en general: ¿A ti te produce nauseas la incertidumbre? A ella se las produce la verdad; así, la misma, con todo y la fuerza para cargar al mundo y para recitar una poesía con miles de versos; con la misma sonrisa –hoy mueca- de abra cadabra y te saca del sombrero.

Eso era hace unos días, tal vez olvidaste que esta ciudad es pequeña y yo te diré lo que no te dirá nunca:
-Es que no se…
-Si, dime…

Y entonces fatalidad. Golpeó tu recuerdo con los puños, mil veces, llena de odio y de dolor, como Aurora, con la misma intensidad con la que vidas atrás te dijo Je ne t’aime plus… je t’AIME. Es que entonces descubrió, una vez más, que la suplantación no viene de un alma por otra, viene de la prostitución de las reliquias, de usar las mismas palabras, las mismas formas, quien sabe tal vez hasta la misma música, los mismos nombres, la misma magia que pensó que era única, de ustedes dos, la que guardo en el cofre protegido por flores y siete picas. Y piensa: dale más tiempo y quizá hasta el mismo número.


Yo, que hoy vengo a contarte lo que no te dirá nunca, la he visto primero en el cuarto de servicio rodeada de cajas como muñeca fea, después confundiendo lágrimas con agua que gotea sobre su cabeza.


Y piensa, por que razona que la confusión todavía se viste de esperanza, justo por que no se tiene certeza de nada, todavía puede esperarse por que se tienen por lo menos dos opciones. Pero después de la verdad ya no queda nada. Que placer la confusión.


Antes se alejó para convertirse en fénix, hoy se alejó por el sentimiento quejoso de la alevosía al pasado y al amor.

Te lo digo yo, La Maga**

3 comentarios:

angelerido dijo...

En realidad hermoso...
Solo eso perfecto...
saludos...

Sid Escalona dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La Maga** dijo...

....Parce que la confusion n'existe plus....